SERVICIOS BALNEOTERáPICOS

Desde la más remota antigüedad el agua ha sido considerada como fuente de vida y de salud. De esta suerte, su uso aparece como remedio terapéutico, en todos los pueblos paradigma de las grandes culturas que se han sucedido a lo largo de la historia: Sumerios, Babilonios, Egipcios, Vedas, Griegos, Romanos, Árabes...

En la antigua Roma los complejos termales alcanzaron la condición de grandes monumentos. Ejemplos de ello son las Temas Romanas de Tito, Caracalla, Constantino etc. dotadas de magnificas y lujosas instalaciones como atestiguan sus ruinas.

Balneario de Ledesma

En España se construyeron en la época romana termas importantes como las de Alange, Lugo, Caldas de Malavella etc. manteniéndose actualmente en actividad.

La Cultura Arábiga fomentó el empleo de los baños y las aplicaciones hidrotermales con médicos tan destacados como Avicena, Avenzoar, Averroes etc.

A partir del siglo XV se producen hechos de extraordinaria significación histórica y científica. Pero este movimiento de renovación intelectual que caracterizó al Renacimiento y que tanta influencia tuvo en medicina, no produjo adelanto alguno en relación con las curas hidrotermales. El descubrimiento más trascendental de la época para la difusión del conocimiento fue el de la imprenta, que facilitó la publicación de numerosas obras no sólo de hidrología sino de todas las ciencias.

Balneario de Ledesma

En España se publican textos de hidrología como los de Gutiérrez de Toledo, y Luis Mercado, pero merece especial atención la obra de Alfonso Limón Montero titulada “Espejo Cristalino de las aguas Minerales de España” publicada en 1697 y considerada la primera Hidrología Médica aparecida en nuestro país.

A partir de los siglos XVIII y XIX se multiplican las publicaciones con el tema de las aguas mineromedicinales y se inician estudios analíticos de las mismas. Al mismo tiempo se produce un gran avance de la hidroterapia y no precisamente por el apoyo de la medicina clásica sino que se debió a la influencia de personas carentes de estudios médicos. Entre estos precursores destacan Priessnitz hijo de una familia modesta de labradores y sin apenas estudios elementales y Sebastián Kneipp, párroco alemán que creó un método de cura hidroterápica, que lleva su nombre, y que sigue utilizándose en algunos lugares.

Balneario de Ledesma

Actualmente, la Hidrología Médica como especialidad de la medicina clásica se ha incorporado plenamente al acervo de tratamientos de la terapéutica actual. El uso de las aguas mineromedicinales como medicamento viene avalado por rigurosos estudios científicos; se analiza su composición, se estudian sus acciones sobre órganos y funciones en organismos sanos y enfermos y se evalúan sus resultados terapéuticos.

Balneario de Ledesma

En la actualidad los establecimientos termales son cada vez más demandados como centros de tratamiento así como lugares de descanso y recuperación.

Llegados a este punto, merece la pena deshacer un entuerto que aparece con demasiada frecuencia en medios publicitarios y de comunicación.

Balneario de Ledesma

Aunque en muchos lugares se emplee la palabra Balneario como reclamo de clientes, en aras de la verdad hay que afirmar que en algunas ocasiones esta denominación no se corresponde con la realidad. Como argumento probatorio de este hecho aportamos la definición de Balneario: “Se considera balneario a una instalación situada a pie de manantial que, aprovechando las propiedades de sus aguas, las utiliza para el tratamiento y prevención de enfermedades, así como para la conservación de la salud en su más amplio sentido. Todo balneario, además de Aguas Mineromedicinales declaradas de Utilidad Pública, tiene que disponer de Servicio Médico e instalaciones adecuadas para llevar a cabo los tratamientos que se prescriben”.

Balneario de Ledesma

Dicho de otra forma, la denominación “Balneario” implica tres condiciones imprescindibles:

  • Fuente de Aguas Mineromedicinales.
  • Instalaciones adecuadas para el uso de este agua.
  • Servicio Médico.

Cada vez es más frecuente que los agüistas acudan a balnearios no para tratar dolencias, sino para realizar una cura de prevención. En este sentido, el Balneario de Ledesma, es el lugar perfecto para conseguir este objetivo. A nuestro juicio este tipo de curas están indicadas en toda la población y especialmente en aquellas personas que, por predisposición familiar (herencia), sean propensas a sufrir enfermedad del aparato locomotor y respiratorio.

Balneario de Ledesma

Las características del Agua Mineromedicinal del Balneario de Ledesma, sus espléndidas instalaciones, y el entorno en el que está situado convierten este centro Termal en un recurso perfecto al alcance de toda persona que considere que, para el mantenimiento de la salud, es mejor prevenir que curar.

Definición y datos que merece la pena conocer

Definición de aguas mineromedicinales

Se consideran aguas mineromedicinales aquellas que formadas en el seno de la tierra, emergen espontáneamente o mediante captado y que por sus características físicas y/o químicas, pueden ejercer efectos terapéuticos. Las aguas mineromedicinales son por tanto soluciones naturales, prácticamente imposibles de reproducir artificialmente, con una constancia comprobada en cuanto a su composición y características que se mantienen de forma permanente. Estas aguas se han acreditado oficialmente como agentes terapéuticos y han sido declaradas de utilidad pública por los organismos oficiales competentes.

Balneario de Ledesma

Para que estas aguas reciban la denominación de mineromedicinales, deben de cumplir al menos una de las siguientes características:

  • Aguas con más de 1g/litro de sustancia mineral sólida. Los elementos químicos que darán nombre a estas aguas para su clasificación (cloruradas, sulfatadas etc.) deben encontrarse en una proporción mayor al 20% de los elementos de su misma carga.
  • Aguas con menos de 1g/litro de sustancia sólida, pero con características especiales: por ejemplo: ferruginosas: más de 10mgs/litro de hierro, sulfuradas: más de 1mg de azufre titulable por litro etc.
  • Aguas con temperatura mayor de 20º C.

Definición de aguas sulfuradas

Se definen como aguas sulfuradas, aquellas aguas mineromedicinales que contienen azufre titulable (todo el que se puede medir) en una cantidad superior a 1mg/L.

Balneario de Ledesma

El azufre puede encontrarse en distinta forma en función del PH: así a un PH inferior a 7 produce un predominio de ácido sulfídrico (SH2), entre 7 y 11 predomina el ión hidrógeno-sulfuro (SH-), y por encima de 11 desaparece el SH2 y SH- surgiendo el ion sulfuro (S=).

Atendiendo al conjunto de sus componentes se admiten tres tipos de aguas sulfuradas:

  • Aguas sulfurado-sódicas: de baja mineralización y PH alcalino, frecuentemente hipertermales. De origen profundo. El desprendimiento espontáneo de sulfídrico les confiere su olor característico a huevos podridos.
  • Aguas sulfurado-cálcicas: de mayor mineralización que las sódicas y PH cercano a la neutralidad. También tienen olor característico a huevos podridos. Su temperatura suele ser baja. El contenido en calcio les confiere propiedades especiales.
  • Aguas sulfurado-mixtas: frecuentemente cloruradas y alguna rara vez arsenicales.

Todas ellas suelen tener proporciones altas de materia orgánica soluble en cuyo seno, se desarrolla una flora y fauna importante. Merece la pena destacar distintas clases de algas que constituyen la bioglea o baregina, así como microorganismos aerobios cuyo metabolismo depende del azufre y que constituyen la denominada sulfuraria.

Su utilización a pie de manantial se hace imprescindible debido a que el sulfídrico se oxida en contacto con el oxigeno del aire y las aguas sulfuradas pierden sus propiedades.

Características de las aguas del Balneario de Ledesma

  • Características organolépticas: sabor insípido; olor típico a huevos podridos; color incoloro, pero en contacto con el aire su contenido en azufre le proporciona un color azulado.
  • Características físicas: hipertermalidad (temperatura 46,4ºC). PH a temperatura del manantial 7,1.
  • Características químicas: SULFURADAS (SH2 0,9mg/L) cloruradas (Cl- 57,5 mg/L) sódicas (Na+ 132,9 mg/L) y bicarbonatadas (HCO-3 207,4 mg/L)
  • Clasificación: Por su temperatura, hipertermales; por su mineralización, de mineralización débil; por su composición, sulfuradas, iones predominantes bicarbonato, cloro y sodio y por su dureza, muy blandas.


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